17/12/14

Olga Casal, doctorada en Comunicación con una tesis sobre Protocolo


Olga Casal. Doctora en Comunicación

Tras más de dos años de intenso estudio e investigación, por fin he defendido mi tesis doctoral el pasado 12 de diciembre. Era el 12 del 12 a las 12, una fecha curiosa en la que he obtenido con la máxima calificación el doctorado en Comunicación por la Universidad de Vigo.
Bajo la dirección del reconocido académico y doblemente doctor Fernando Ramos, he redactado la tesis titulada “Teoría y praxis del Protocolo en las Ciencias Sociales. Controversias sobre su función en la imagen pública de las instituciones. El caso de España”, que espero publicar en breve. En ella defiendo que el tándem formado por el protocolo y el ceremonial han estado presentes en todos los contextos históricos desde que las sociedades humanas comenzaron a organizarse y jerarquizarse, convirtiéndose en imprescindibles instrumentos al servicio de la imagen pública del poder y de sus representantes.
La historia relaciona sistemáticamente el protocolo con la autoridad y sus privilegios, pero la sociedad ha evolucionado, se ha democratizado, y el protocolo no ha sido ajeno a esta evolución, sirviendo en la actualidad a los intereses de las organizaciones tanto públicas como privadas, actores sociales ambos que se explicitan y dignifican ante los destinatarios de su mensaje en el marco de las celebraciones públicas. Sin embargo,  la modernización que el protocolo ha experimentado en las últimas décadas no ha sido percibida por el ciudadano medio, que sigue identificándolo con prerrogativas de clase sin llegar a entender su verdadera esencia como herramienta que favorece la visibilización de las organizaciones ante sus públicos. El protocolo sigue siendo un gran desconocido, envuelto en la bruma del mito que le impide descender a la cotidianeidad que verdaderamente le pertenece y le hace estar presente en la realidad organizacional de instituciones y empresas.
Olga Casal. Doctora en Comunicación

El tribunal, convocado en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, estuvo presidido por la doctora Dolores del Mar Sánchez, directora del Master Oficial en Protocolo de la UNED; el doctor Ramón Reig, catedrático de Periodismo de la Universidad de Sevilla, y la doctora Mercedes Román, directora del Máster Oficial de Investigación en Comunicación de la Universidad de Vigo. Para mí ha sido un honor contar con ellos. 
Campus de Pontevedra. Universidad de Vigo
                                                             Campus de Pontevedra. Universidad de Vigo

21/11/14

25º Aniversario de la Asociación de Protocolo de Galicia, por Olga Casal

25º Aniversario de la Asociación de Protocolo de Galicia, por Olga Casal


    La Asociación de Protocolo de Galicia, la más antigua de España, cumple 25 años, y con tal motivo una representación de sus miembros fuimos recibidos en Santiago por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo.

     En 1989 Rafael Vidal, jefe de protocolo de la Diputación de La Coruña, funda la Asociación
    de Técnicos en Protocolo y Relaciones Públicas e Institucionales de Galicia, para agrupar y dar voz a los profesionales que desempeñaban esas funciones en las múltiples y diversas instituciones gallegas. Desde entonces, con Rafael como presidente, la Asociación ha ido creciendo en número de miembros, dando cobertura, formación y asesoramiento a sus integrantes y a cuantas entidades ajenas se lo requieren. 

   Para mí es un orgullo y un honor pertenecer a esta Asociación formada por grandes  profesionales que demuestran cada día que el protocolo es un instrumento facilitador  imprescindible tanto en las relaciones humanas como en las institucionales.

    ¡¡¡Felicidades, compañeros!!!

20/9/14

La Universidade da Coruña cumple 25 años, por Olga Casal


La Universidade da Coruña cumple 25 años, por Olga Casal

La joven universidad coruñesa cumple 25 años orgullosa de sus logros y con una salud de hierro que le augura un futuro prometedor.
Desde las diez titulaciones que ofrecía en 1989 hasta las más de cien que ofrece en la actualidad, setenta mil jóvenes han pasado por sus aulas. Y, a pesar de los recortes y la crisis económica, parece que la tendencia sigue siendo positiva y las cuentas están saneadas.
Ayer se celebró todo esto en el paraninfo universitario, donde se dieron cita los representantes de todas las instituciones de Galicia, las autoridades académicas y las fuerzas sociales más destacadas, para escuchar las felicitaciones y los elogiosos discursos del presidente del Consello Social de la UDC, Antonio Abril; el rector, Xosé Luis Armesto, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que presidió el acto. 

La Universidade da Coruña cumple 25 años, por Olga Casal


En la mesa presidencial, además de los mencionados, estuvieron presentes los rectores de las otras dos universidades gallegas, el presidente del Consello Social de la USC y el conferenciante invitado. 

Resalto el dato curioso de que, mientras los rectores de la UDC y la USC llegaron revestidos con las togas negras, medallas y birretes que son símbolos de autoridad reservados a su cargo, el rector de la Universidad de Vigo se presentó con un traje oscuro que sería correcto para cualquier otra cosa que no fuera representar a su universidad en un acto académico solemne como el que nos ocupa. No me sorprende, porque ya es habitual en él, pero no deja de parecerme extraño que renuncie a los signos visibles que le distinguen como representante de una institución que, a mi entender, tiene más trascendencia que su persona.

La Universidade da Coruña cumple 25 años, por Olga Casal


Como complemento de altura, el acto contó con la intervención del físico Juan Ignacio Cirac, investigador español afincado en Alemania, que pronunció una lección magistral muy divulgativa sobre la importancia de la investigación científica en física cuántica y el enorme apoyo financiero y social que recibe en el país germano, a la vanguardia en los avances tecnológicos a nivel mundial.


Me gustó el acto, organizado con la pulcritud y profesionalidad a que nos tienen acostumbrados los responsables de protocolo de la UDC, resaltando la dignidad de las instituciones con solemnidad y sencillez. Fue un verdadero placer compartir este momento y un orgullo impartir docencia en esta institución académica, aún joven pero muy consolidada en el panorama de la educación superior española.

4/8/14

Máster Oficial en Protocolo en la UNED

Máster oficial protocolo UNED

El curso 2014-2015  la UNED ofrecerá un máster oficial en protocolo en el que tendré el honor de impartir la asignatura de Comunicación Escrita en el Protocolo
Reproduzco la nota de prensa que la Universidad ha difundido, en la que se pueden encontrar más datos y enlaces:

Master Universitario en Protocolo (oficial)
·     La titulación se impartirá en la Facultad de Derecho de la UNED y abrirá el camino para el Doctorado en Ciencias Sociales y Jurídicas que ya se imparte desde el curso 2013-2014, con líneas de investigación específicas.
·     El Máster tiene una duración de 2 años (90 ECTS), está coordinado por la profesora Dr. Dolores del Mar Sánchez González.
·     El Master contará con más de una veintena de profesores elegidos entre profesores universitarios y profesionales de reconocida experiencia en nuestro país.

1 de agosto de 2014 – “En septiembre se abrirá un periodo extraordinario de matriculación en la UNED, para permitir el acceso a las personas que quieran matricularse en el Master en Protocolo”.

El protocolo es una disciplina transversal al derecho, a la historia, a la comunicación y a las relaciones publicas. De ahí que en los estudios de postgrado tengan su mejor aplicabilidad educativa e investigadora, ya que es necesario que cualquier licenciado o graduado que pueda necesitar de estos conocimientos en sus áreas de trabajo e investigación respectivas, dispongan de los mismos, y se fomente la investigación y la docencia multidisciplinar. Juristas, periodistas, profesionales del turismo, empresarios, políticos, financieros, ejecutivos, farmacéuticos, funcionarios, profesores, etc… necesitan de la complementariedad de sus conocimientos superiores universitarios con conocimientos de protocolo con los que poder afronta la visibilización e imagen institucional y la mediación con personalidades de alto nivel o autoridades políticas, así como con los ciudadanos.
A la vez es preciso profundizar teóricamente y mediante la investigación en esta disciplina, que ha saltado a la Universidad sin haberse sentado las bases teóricas de la misma, para construir una estructura sólida científicamente fundamentada. Por otro lado, existe una fuerte demanda social de estudios universitarios específicos y de calidad dedicados al protocolo, y la Universidad debe intentar transferir los resultados de su investigación a una sociedad en continuo crecimiento y evolución, y contribuir a la consolidación de las disciplinas científicas en curso de desarrollo.
En la actualidad existe un Master en protocolo título propio en la UNED, que cuenta con mas de 1000 alumnos egresados, tras más de diez años de convocatoria. Son múltiples las reivindicaciones de nuestros ex alumnos de dar el paso hacia la oficialización del título debido a su alto nivel y la amplia aceptación empresarial del mismo. Esa necesidad social nos lleva a los profesores del equipo docente de protocolo de la UNED a plantearnos la conveniencia de que una Universidad a distancia con proyección no sólo en el territorio nacional sino también en Iberoamérica, Europa y Asia, y con las peculiaridades del uso de la metodología a distancia de la UNED, incorpore el protocolo a su lista de postgrados oficiales.
La adscripción del Master en Protocolo la Facultad de Derecho es consciente, premeditada y nada casual, no sólo por la existencia de una tradición docente en el tema, sino por la reivindicación de la normatividad y juridicidad como una parte esencial de este tipo de estudios, ya que en esencia, en su origen y en sentido estricto, el protocolo es, primero, norma, y después, derecho. Y las fuentes o modos de creación del protocolo son dos: el derecho y la costumbre, entendida ésta como aquella reiteración de prácticas que se consolida con el tiempo y a la que se le da un valor social, e incluso jurídico, determinante. El protocolo aparece pues vinculado con los mecanismos procesales de las instituciones a las que sirve de soporte. De ahí, que confundir el protocolo con las normas de urbanidad y cortesía, con los usos sociales, sea excesivamente simplista. No obstante, lo primero será distinguir lo que el colectivo llama “protocolo” en sentido amplio, que no es más que un conjunto de normas, usos y costumbres que determinan el orden de celebración de actos o eventos, del Protocolo en sentido estricto, que son las normas jurídicas establecidas por el Estado y de obligatorio cumplimiento, por las que las instituciones político-administrativas se regulan a la hora de visibilizar la presencia del poder instituido en la sociedad nacional y mundial y que determinan el orden de celebración de actos públicos oficiales.
Esta es una disciplina científica en la que existen en la actualidad tres escuelas –una comunicológica, una relacionista pública y una jurídica- pero en la que sólo se ha desarrollado la comunicológica, mientras que la escuela jurídica no había adquirido aún su potencial, reivindicando su puesto. Una disciplina que auxiliada de unas herramientas (escritura, oratoria, tecnología, …), y técnicas específicas (entre las que se encuentran las técnicas de organización de actos), auxiliándose de otras disciplinas (historia, heráldica, simbología y vexilología, …) y unas determinadas estrategias, determinan las necesidades procesales de las instituciones públicas y de organizaciones privadas.
El master ha sido verificado favorablemente por la ANECA el 31 de julio de 2014, tiene una duración de 2 años y una dedicación 90 créditos ECTS, que comprenden una parte general (30 créditos) en la que se sitúan contenidos genéricos presentados en 6 asignaturas obligatorias, imprescindibles de conocer por cualquier protocolista -independientemente de su nivel de especialización-, a estudiar en el primer semestre, y una parte especial (50 créditos), donde figura el protocolo en los distintos ámbitos específicos por sus contenidos, por su aplicabilidad a determinados públicos o por la vertebración y estructuración espacial que nos podamos encontrar, divididos en 10 asignaturas que se estudiará durante el segundo y tercer semestre. Se deja el cuarto semestre para el TFM (10 créditos).
Se procederá a convalidar a los alumnos que proceden de otros estudios de protocolo, o de los estudios de protocolo de la UNED, el número de créditos permitido por la legislación.
Seguiremos informando de la implantación de este Master en sucesivas notas de prensa.
Más información:
Académica: Dolores del Mar Sánchez González, mdmsanchez@der.uned.es
Administrativa: Másteres EEES 
Nota importante: la Universidad permanecerá cerrada del 1 al 17 de agosto de 2014, por encontrarse en periodo vacacional.

24/7/14

Protocolo y ceremonial, instrumentos de la comunicación al servicio del poder y la imagen pública. Una perspectiva histórica, por Olga Casal

Protocolo y ceremonial, instrumentos de la comunicación al servicio del poder y la imagen pública. Una perspectiva histórica, por Olga Casal


Protocolo y ceremonial, instrumentos de la comunicación al servicio del poder y la imagen pública. Una perspectiva histórica es el título del capítulo de mi autoría que publica Visión Libros en el volumen La Comunicación en la Historia, cuyo resumen comparto:

Protocolo y ceremonial están presentes en todas las etapas de la historia de la humanidad actuando como instrumentos de comunicación no verbal que transmiten mensajes de jerarquía y poder a sus destinatarios sociales.

Desde la antigüedad encontramos referencias a los ritos ceremoniales a través de vestigios arqueológicos -en las épocas más tempranas- y documentos escritos -más tarde- que relatan acontecimientos de la vida social, especialmente los que tienen un carácter simbólico, honorífico o conmemorativo. Se trata de manifestaciones públicas del poder establecido, como las entradas triunfales de los soberanos en las ciudades, las ceremonias de coronación o investidura, las bodas y exequias de los miembros de familias reales o los desfiles militares. Acontecimientos extraordinarios, todos ellos, que dan visibilidad a las instituciones conectándolas con el pueblo a través de ceremonias públicas. Esta práctica se convierte en una constante a lo largo de la historia, y sigue vigente hasta nuestros días, en todas las culturas y sistemas políticos conocidos, lo cual es signo inequívoco de su eficacia comunicativa.

“Gobernar es aparentar”, decía Napoleón, consciente de que “el pueblo no lee los decretos, pero ve los actos”. El estado, el poder, las instituciones son entidades intangibles que necesitan tomar cuerpo, hacerse visibles ante los ciudadanos, para poder ser percibidos y aceptados. Por eso las altas instancias del poder buscan la conexión con la sociedad a través de las celebraciones públicas, que actúan como vehículo transmisor de su identidad, coadyuvando en la construcción de su imagen pública. Los actos, los eventos, los acontecimientos especiales son el canal a través del cual una organización, entidad emisora de la comunicación, se pone en contacto con la comunidad, receptora de su mensaje.

Como señalan varios autores –Marín Calahorro (1997), Ramos (2002), Otero (2009, 2011) y Vilarrubias (2000, 2004), entre otros- el protocolo se convierte así en la principal herramienta de comunicación no verbal entre las organizaciones y sus públicos, codificando el mensaje a través de elementos cargados de simbolismo y actuando como un elemento de ordenación. Personas, espacios y secuencias temporales son ordenadas de una manera determinada y concreta en función de las circunstancias que rodeen al acto, con el objetivo último de escenificar el mensaje de la organización convocante.

Todas las civilizaciones a lo largo de la historia han utilizado este lenguaje, que aporta valores de concordia y de convivencia, y ha contribuido al progreso de la humanidad.