24/7/14

Protocolo y ceremonial, instrumentos de la comunicación al servicio del poder y la imagen pública. Una perspectiva histórica, por Olga Casal

Protocolo y ceremonial, instrumentos de la comunicación al servicio del poder y la imagen pública. Una perspectiva histórica, por Olga Casal


Protocolo y ceremonial, instrumentos de la comunicación al servicio del poder y la imagen pública. Una perspectiva histórica es el título del capítulo de mi autoría que publica Visión Libros en el volumen La Comunicación en la Historia, cuyo resumen comparto:

Protocolo y ceremonial están presentes en todas las etapas de la historia de la humanidad actuando como instrumentos de comunicación no verbal que transmiten mensajes de jerarquía y poder a sus destinatarios sociales.

Desde la antigüedad encontramos referencias a los ritos ceremoniales a través de vestigios arqueológicos -en las épocas más tempranas- y documentos escritos -más tarde- que relatan acontecimientos de la vida social, especialmente los que tienen un carácter simbólico, honorífico o conmemorativo. Se trata de manifestaciones públicas del poder establecido, como las entradas triunfales de los soberanos en las ciudades, las ceremonias de coronación o investidura, las bodas y exequias de los miembros de familias reales o los desfiles militares. Acontecimientos extraordinarios, todos ellos, que dan visibilidad a las instituciones conectándolas con el pueblo a través de ceremonias públicas. Esta práctica se convierte en una constante a lo largo de la historia, y sigue vigente hasta nuestros días, en todas las culturas y sistemas políticos conocidos, lo cual es signo inequívoco de su eficacia comunicativa.

“Gobernar es aparentar”, decía Napoleón, consciente de que “el pueblo no lee los decretos, pero ve los actos”. El estado, el poder, las instituciones son entidades intangibles que necesitan tomar cuerpo, hacerse visibles ante los ciudadanos, para poder ser percibidos y aceptados. Por eso las altas instancias del poder buscan la conexión con la sociedad a través de las celebraciones públicas, que actúan como vehículo transmisor de su identidad, coadyuvando en la construcción de su imagen pública. Los actos, los eventos, los acontecimientos especiales son el canal a través del cual una organización, entidad emisora de la comunicación, se pone en contacto con la comunidad, receptora de su mensaje.

Como señalan varios autores –Marín Calahorro (1997), Ramos (2002), Otero (2009, 2011) y Vilarrubias (2000, 2004), entre otros- el protocolo se convierte así en la principal herramienta de comunicación no verbal entre las organizaciones y sus públicos, codificando el mensaje a través de elementos cargados de simbolismo y actuando como un elemento de ordenación. Personas, espacios y secuencias temporales son ordenadas de una manera determinada y concreta en función de las circunstancias que rodeen al acto, con el objetivo último de escenificar el mensaje de la organización convocante.

Todas las civilizaciones a lo largo de la historia han utilizado este lenguaje, que aporta valores de concordia y de convivencia, y ha contribuido al progreso de la humanidad.

16/6/14

Clausura del IV Postgrado Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa de la Universidade da Coruña, por Olga Casal

Postgrado Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa. Universidade da Coruña
                                       Foto: Beatriz Císcar

El paraninfo universitario acogió la ceremonia de clausura del IV Postgrado de Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa de la Universidade da Coruña, que tengo el honor de dirigir, en el que más de una treintena de alumnos recogió sus diplomas tras varios meses de intenso estudio, clases magistrales, prácticas y visitas didácticas a diferentes establecimientos de interés. El resultado no pudo ser más positivo.

Postgrado Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa. Universidade da Coruña
                                       Foto: Araceli Bellas

En un emotivo acto presidido por el decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, José Videla, y yo misma, la lección clausural corrió a cargo del profesor Francisco Sánchez, director de la Fundación Santiago Rey Fernández –Latorre, dircom del Grupo La Voz de Galicia y director de su Escuela de Medios. El doctor Sánchez fue el impulsor de la esta Facultad, en la que se estrenó como su primer decano, y donde sigue ejerciendo su labor docente. En su alocución hizo referencia al protocolo como herramienta facilitadora de las relaciones humanas, señalando que es “el necesario arte de lo conveniente, lo oportuno, lo agradable y lo proporcionado” que permite “la gestión de lo adecuado”. No puedo estar más de acuerdo.

Postgrado Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa. Universidade da Coruña
                                        Foto: Araceli Bellas

Pero también los alumnos tuvieron ocasión de expresarse. Leticia Sánchez y Xurxo Astorgano, en representación de sus compañeros, tuvieron un recuerdo para todos y cada uno de los profesores, destacando a modo de titulares sus frases más célebres. El momento más  emotivo se produjo al recordar a José Luis Delgado, profesor de este postgrado desde sus inicios, que falleció días antes de comenzar el curso. Su recuerdo estará para siempre vinculado a este curso y a todos los que aprendimos de él.

Tras los sones del Gaudeamus Igitur,  el decano dio por clausurada la cuarta edición de este programa formativo que espera repetirse el próximo curso académico.

Postgrado Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa. Universidade da Coruña
                                Foto: Beatriz Císcar

3/6/14

La abdicación del rey y sus consecuencias en el protocolo, por Olga Casal

La abdicación del rey y sus consecuencias en el protocolo. Olga Casal


La abdicación del rey Juan Carlos I en favor de su hijo ha causado en España un gran revuelo mediático y social que anuncia grandes consecuencias en todos los ámbitos. No es mi intención hacer una valoración política del asunto, sino únicamente abordarlo desde el punto de vista que afecta al protocolo y a la representación institucional.
La Constitución Española indica que “las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica” (art. 57.5), aunque, sorprendentemente, desde 1978 no se ha vuelto a afrontar el tema. Ahora no queda más remedio.
Entre las cuestiones que plantea la nueva situación está la del título, tratamiento, honores y precedencia del rey y la reina cesantes, que la normativa vigente no recoge. Además, tampoco existen precedentes históricos válidos, por lo que todas las incógnitas están abiertas. Pero es imprescindible que se regule pronto y bien, ya que es más que probable (y deseable) que los reyes salientes tengan un papel de representación institucional mientras las circunstancias y su salud se lo permitan.
Sin perjuicio de lo que la nueva ley orgánica indique, considero que ésta es una ocasión única para abordar la reforma del Real Decreto de precedencias (R.D. 2099/1983, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias en el Estado) que desde hace varios años vienen reclamando los profesionales del protocolo.
Como es sabido, muchos de los cargos que figuran en los artículos 10 y 12 ya no existen, mientras que otros de creación posterior a la fecha de publicación de la norma no tienen presencia en ella, además de que varias sentencias judiciales han variado el orden de algunos cargos. En definitiva, este Real Decreto parcheado es cada vez menos operativo como instrumento de trabajo.

La abdicación del rey y sus consecuencias en el protocolo. Olga Casal

Cuando la princesa Letizia se incorporó a la familia real, a pesar de no tener un sitio reservado en la ordenación, se le aplicó el principio de analogía que indica el artículo 2 del Real Decreto 1368/1987, de 6 de noviembre, sobre régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes. Desde entonces, ocupa un puesto a continuación del príncipe de Asturias sin mayor problema y recibe los mismos títulos y honores como princesa consorte. Pero creo que el caso del rey y la reina cesantes que ahora se plantea no es equiparable, puesto que no hay analogía alguna con ninguno de los títulos o cargos presentes en la norma, ya que ésta sólo establece el caso del tratamiento del rey o reina viuda. Y no es lo mismo. Los reyes salientes deben tener un tratamiento, título, honores y lugar de precedencia  por derecho propio. Los primeros deben quedar reflejados en la ley orgánica de la Corona, y el último en una nueva o reformada ordenación de precedencias del Estado.

Sin embargo, mi sentido de la realidad me indica que, una vez más, la reforma del Real Decreto de precedencias quedará para mejor ocasión, y se añadirá otro parche que dará cobertura a la nueva situación de los ex reyes, sin encarar el problema de fondo. Otra ocasión perdida.

28/4/14

Aproximación al concepto de mérito como generador de honores, por Olga Casal

Olga Casal en el Congreso "El Protocolo contemporáneo". UNED Madrid, abril 2014
Foto de izquierda a derecha: Mar Castro, Artur Filipe Dos Santos, Eulogio Fernández, Olga Casal, Marta González


Comparto el vídeo y el Power Point de la comunicación "Aproximación al concepto de mérito como generador de honores", presentada en el Congreso "El Protocolo contemporáneo", celebrado en la UNED Madrid, los días 23, 24 y 25 de abril del 2014.

Vídeo



Power Point

27/4/14

Protocolo. Técnica de ordenación al servicio de la imagen pública de las organizaciones, por Olga Casal

Comparto el vídeo y la presentación de mi ponencia  "Protocolo. Técnica de ordenación al servicio de la imagen pública de las organizaciones", que expuse en el Congreso de Protocolo Contemporáneo celebrado en la UNED Madrid, los días 23, 24 y 25 de abril de 2014.

Olga Casal en Congreso Protocolo UNED 2014
En la foto, de izquiera a derecha: Marta González Peláez, Cristina Allot, Olga Casal, María Gómez Requejo


Vídeo



Presentación Power Point