19/3/15

La fuerza simbólica del escenario. Hollande y el atentado de Túnez, por Olga Casal


La fuerza simbólica del escenario. Hollande y el atentado de Túnez, por Olga Casal


Ayer asistimos sobrecogidos  a las imágenes que transmitían el horror de un atentado terrorista contra turistas que visitaban un museo tunecino, con el resultado de una veintena de muertos originarios varios países, entre los que se encontraban dos españoles.
Las reacciones de los dirigentes europeos y del propio primer ministro de Túnez no se hicieron esperar. Enseguida comparecieron ante los medios de comunicación para expresar su repulsa contra la barbarie yihadista que en los últimos tiempos asola el mundo con creciente virulencia. En todos los caso, los líderes hablaron ante las banderas de sus países respectivos como símbolo de respaldo institucional que avalaba sus palabras. En la foto siguiente, podemos ver al ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García Margallo, llegando a la sala de prensa dotada de los símbolos institucionales.


La fuerza simbólica del escenario. Hollande y el atentado de Túnez, por Olga Casal

Lo mismo hizo el presidente Hollande, sólo que a él la suerte le sorprendió en un acto de la UNESCO que se celebraba en el Museo del Louvre. Allí, el Departamento de Antigüedades Orientales organizaba una muestra de piezas arqueológicas provenientes de la antigua Mesopotamia, la civilización más antigua del mundo, cuyo patrimonio histórico y arqueológico está siendo sistemáticamente destruido por el Estado Islámico, como hemos visto en las estremecedoras imágenes  que inundan estos días los telediarios. Con este motivo, y en solidaridad con Siria e Iraq, se organizaba el acto que casualmente sirvió como telón de fondo a la comparecencia púbica del presidente francés.




Las manifestaciones de Hollande ante las cámaras expresando su condena al terrorismo yihadista contaron con un fuerte apoyo escenográfico al tener lugar ante las obras de arte que todos los espectadores identificamos inmediatamente con las destruidas en los últimos días por el IS. Esta imagen favorece una asociación de ideas que aumenta exponencialmente la fuerza del mensaje. Además, la peculiar manera en que Francia ordena sus banderas, colocando la enseña nacional adelantada con respecto a la europea, la acerca al compareciente y le asegura el plano televisivo, haciendo que el simbolismo institucional sea más potente. 
La foto lo dice todo: Francia condena  el terrorismo yihadista, la destrucción de la cultura y el patrimonio histórico y apoya a los pueblos que se ven oprimidos y masacrados por los fanáticos islamistas. No  hace falta escuchar el audio ni ver el vídeo para entenderlo. Es comunicación  no verbal en estado puro. Y muy eficaz, además. La fuerza simbólica de un escenario pone de manifiesto el enorme poder expresivo de una imagen, que habla en un lenguaje universal.

La fuerza simbólica del escenario. Hollande y el atentado de Túnez, por Olga Casal


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