La elegancia es mas una filosofía de vida, de comportamientos, de modos y aptitudes, que de puro y simple protocolo social. La elegancia se sustenta en un triángulo del que forman parte la Educación, la Delicadeza y la Cultura. En cierto modo esos valores son equiparables a un buen libro y a una buena colonia; el libro aromatiza el alma, la colonia el cuerpo, y ambos a la persona.
La elegancia según el escritor francés, Honoré de Balzac es “la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos”. Se ha frivolizado mucho la palabra “elegante”, olvidando que viene del latín “elegere”, elegir, que es una cualidad humana, y se supone que siempre “elegimos lo mejor”
Todo ello nos lleva a manifestar que la elegancia es el modo de ser y de estar, íntegro, positivo y armonioso, de determinadas personas, que se manifiesta externa e interiormente en su modo de vivir, estar, vestir, moverse, y relacionarse en la sociedad, con gracia, nobleza y sencillez, respeto a los demás, naturalidad y buen gusto. Lo elegante va unido a lo bello; lo cutre, a lo feo.
Existen cuatro características de la elegancia. La primera nota de la elegancia: lo estético. Es lo bueno que existe en cada persona, entendido como el buen gusto y el estilo propio en el modo de presentarse. Lo estético tiene mucho que ver con el pudor, como actitud humana que defiende la intimidad personal. En este sentido se puede hacer una distinción entre lo que es atraer, seducir y provocar.
La segunda nota de la elegancia: la naturalidad. No hay elegancia verdadera si no es con la naturalidad que proviene a partes iguales de la espontaneidad y de la autenticidad; es decir, mostrarse uno tal cual es, de modo que lo que ven de nosotros responda a nuestro ser verdadero. La moderación y la mesura también forman parte de la naturalidad. Como todo en esta vida, los excesos no son elegantes, porque hacen que las cosas y los gestos no sean sinceros. La verdadera elegancia es siempre, por tanto, portadora de naturalidad. Actuar espontáneamente, con gusto y estilo personales muestra una elegancia que viene desde el fondo de la persona.
19/07/10
ENTREGA DE DESPACHOS EN LA ESCUELA NAVAL DE MARÍN, por Olga Casal
La entrega de despachos a los nuevos oficiales de la Armada se celebra cada año en la Escuela Naval de Marín el día 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, patrona de los marinos. Tradicionalmente, al acto castrense se unía una misa de campaña, pero en esta ocasión, y por primera vez en cincuenta años, ambos actos se han independizado, para dar cumplimiento al nuevo reglamento de honores militares publicado por el Ministerio de Defensa en fecha reciente, que ordena separar los actos civiles de los religiosos, dinamitando con ello tradiciones profundamente arraigadas en nuestra sociedad, como ya se ha visto en el Corpus de Toledo.
Con la disciplina y la elegancia que caracteriza al estamento castrense en España, se respetó escrupulosamente la nueva ordenanza, celebrándose primero una misa en la explanada central de la Escuela, a la que acudieron por invitación expresa familiares y amigos de los nuevos oficiales, así como autoridades civiles y militares y la cúpula de la Armada, presidida por el jefe del Estado Mayor. Durante el acto los asistentes entonaron la Salve Marinera.
Una vez finalizado el acto religioso, se retiró el altar y, media hora mas tarde comenzó el acto castrense presidido por los Príncipes de Asturias, que fueron recibidos por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Como recoge el Reglamento de Honores Militares (R.D.684/2010, art. 12) el heredero de la Corona y su esposa fueron homenajeados con diecinueve salvas de ordenanza disparadas desde la fragata Méndez Núñez, cinco «vivas» a España y el himno nacional en versión breve. Tras pasar revista a las tropas, llegó el emotivo homenaje a los que dieron su vida por España y la jura de bandera. A continuación, la imposición de condecoraciones a los números uno de cada promoción y la entrega de reales despachos a los demás nuevos oficiales de la Armada, mientras sonaba de fondo una música de Wagner.
La alocución del comandante-director de la escuela clausuró la ceremonia dando paso al himno de la Armada y a una parada militar. Para finalizar, los Príncipes compartieron con todos los invitados un vino de honor.
Con la disciplina y la elegancia que caracteriza al estamento castrense en España, se respetó escrupulosamente la nueva ordenanza, celebrándose primero una misa en la explanada central de la Escuela, a la que acudieron por invitación expresa familiares y amigos de los nuevos oficiales, así como autoridades civiles y militares y la cúpula de la Armada, presidida por el jefe del Estado Mayor. Durante el acto los asistentes entonaron la Salve Marinera.
Una vez finalizado el acto religioso, se retiró el altar y, media hora mas tarde comenzó el acto castrense presidido por los Príncipes de Asturias, que fueron recibidos por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Como recoge el Reglamento de Honores Militares (R.D.684/2010, art. 12) el heredero de la Corona y su esposa fueron homenajeados con diecinueve salvas de ordenanza disparadas desde la fragata Méndez Núñez, cinco «vivas» a España y el himno nacional en versión breve. Tras pasar revista a las tropas, llegó el emotivo homenaje a los que dieron su vida por España y la jura de bandera. A continuación, la imposición de condecoraciones a los números uno de cada promoción y la entrega de reales despachos a los demás nuevos oficiales de la Armada, mientras sonaba de fondo una música de Wagner.
La alocución del comandante-director de la escuela clausuró la ceremonia dando paso al himno de la Armada y a una parada militar. Para finalizar, los Príncipes compartieron con todos los invitados un vino de honor.
12/07/10
ESPAÑA CAMPEONA DEL MUNDO. PROTOCOLO Y SIMBOLISMO EN LA FINAL DE SUDÁFRICA, por Olga Casal
Sudáfrica 2010: ¡España campeona del mundo!
En un disputado y emocionante partido contra Holanda, España ha ganado la Copa Mundial de la FIFA por primera vez en su historia, haciendo vibrar a todo un país que, dicho sea de paso, ya se merecía alguna alegría. Enhorabuena a todos.
Ha sido un brillante espectáculo deportivo arropado por una puesta en escena llena de simbolismos en la que el protocolo y la organización han tenido un papel fundamental. No olvidemos que los ojos de millones de personas en todo el mundo estaban puestos en ese estadio de Soccer City, pendientes de cada detalle.
Como muestra del apoyo institucional a las selecciones nacionales de España y Holanda, miembros de las familias reales de ambos países compartieron el palco presidencial, desde donde presenciaron el partido junto al presidente de Sudáfrica Jacob Zuma, el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, el de la RFEF, Ángel María Villar, así como el primer ministro holandés y los presidentes de varios países africanos, entre otras personalidades. Nelson Mandela, primer presidente negro del país sudafricano, premio Nobel de la Paz y todo un símbolo de libertad en Sudafrica y en el mundo entero, llegó acompañado de su esposa y recorrió el campo a bordo de un vehículo descubierto mientras era largamente aclamado por el público al grito de Madiba.
La Reina Doña Sofía y los Príncipes de Asturias animaron a La Roja vistiendo sendas bufandas de ese color, simbolizando con ello el apoyo a nuestra selección. También Vicente del Bosque, seleccionador nacional vistió corbata roja, el color español. El Príncipe Guillermo de Holanda y su esposa, a su vez, lucieron bufandas del color naranja holandés.
Como todos los deportes, el fútbol sigue un riguroso ceremonial que, con escasas variantes, se repite en cada partido, sea cual fuere la ocasión o el país en que se celebre.
En un disputado y emocionante partido contra Holanda, España ha ganado la Copa Mundial de la FIFA por primera vez en su historia, haciendo vibrar a todo un país que, dicho sea de paso, ya se merecía alguna alegría. Enhorabuena a todos.
Ha sido un brillante espectáculo deportivo arropado por una puesta en escena llena de simbolismos en la que el protocolo y la organización han tenido un papel fundamental. No olvidemos que los ojos de millones de personas en todo el mundo estaban puestos en ese estadio de Soccer City, pendientes de cada detalle.
Como muestra del apoyo institucional a las selecciones nacionales de España y Holanda, miembros de las familias reales de ambos países compartieron el palco presidencial, desde donde presenciaron el partido junto al presidente de Sudáfrica Jacob Zuma, el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, el de la RFEF, Ángel María Villar, así como el primer ministro holandés y los presidentes de varios países africanos, entre otras personalidades. Nelson Mandela, primer presidente negro del país sudafricano, premio Nobel de la Paz y todo un símbolo de libertad en Sudafrica y en el mundo entero, llegó acompañado de su esposa y recorrió el campo a bordo de un vehículo descubierto mientras era largamente aclamado por el público al grito de Madiba.
La Reina Doña Sofía y los Príncipes de Asturias animaron a La Roja vistiendo sendas bufandas de ese color, simbolizando con ello el apoyo a nuestra selección. También Vicente del Bosque, seleccionador nacional vistió corbata roja, el color español. El Príncipe Guillermo de Holanda y su esposa, a su vez, lucieron bufandas del color naranja holandés.
Como todos los deportes, el fútbol sigue un riguroso ceremonial que, con escasas variantes, se repite en cada partido, sea cual fuere la ocasión o el país en que se celebre.
05/07/10
LA UTILIZACIÓN DE LOS SÍMBOLOS COMO EXPRESIÓN DEL SENTIMIENTO COLECTIVO. EL LUTO EN LAS BANDERAS, por Olga Casal
El Estado, la Nación, la Patria, las Instituciones… son conceptos abstractos que necesitan ser representados de manera tangible para que el ciudadano pueda visualizarlos, identificando en ellos su sentido de pertenencia a una colectividad y el orgullo de ostentarlo. Esa materialización se produce a través de los símbolos. Banderas, himnos, escudos se convierten así en objeto de veneración y respeto por todo lo que representan y es deber de las instituciones velar por su uso correcto, siguiendo los dictados de la ley y la costumbre.
Cuando una sociedad sufre una tragedia inesperada –normalmente relacionada con pérdidas humanas- las instituciones que la representan manifiestan su pesar decretando uno o varios días de luto oficial, expresado a través de las banderas como símbolo del dolor de un pueblo, por encima de partidismos e ideologías. Éste es un lenguaje universal que todo el mundo acepta y respeta. Por eso no entiendo la decisión de la Diputación de Lleida, que ha colocado la bandera catalana a media asta como señal de duelo por el recorte que el Tribunal Constitucional ha aplicado al estatuto catalán. Desde mi punto de vista, se trata de la manipulación partidista de un símbolo que además no le pertenece, porque la senyera representa a todos los catalanes y no sólo a los de Lleida que están en desacuerdo con al decisión del TC. Ninguna diputación está legitimada para tomar decisiones sobre una bandera autonómica, y menos para hacer uso del luto oficial como medida de protesta.
Una bandera se viste de luto cuando una circunstancia trágica afecta a la colectividad a la que representa, no cuando un partido político se siente contrariado. Es una cuestión de respeto por los símbolos y los ciudadanos que creen en ellos.
Este es sólo un ejemplo más del uso indebido de la figura del luto oficial aplicado a las banderas, que vemos continuamente en las fachadas de los edificios públicos, aunque en la mayoría de los casos ocurre por desconocimiento.
¿Pero cómo debe vestirse de luto una bandera?
Cuando una sociedad sufre una tragedia inesperada –normalmente relacionada con pérdidas humanas- las instituciones que la representan manifiestan su pesar decretando uno o varios días de luto oficial, expresado a través de las banderas como símbolo del dolor de un pueblo, por encima de partidismos e ideologías. Éste es un lenguaje universal que todo el mundo acepta y respeta. Por eso no entiendo la decisión de la Diputación de Lleida, que ha colocado la bandera catalana a media asta como señal de duelo por el recorte que el Tribunal Constitucional ha aplicado al estatuto catalán. Desde mi punto de vista, se trata de la manipulación partidista de un símbolo que además no le pertenece, porque la senyera representa a todos los catalanes y no sólo a los de Lleida que están en desacuerdo con al decisión del TC. Ninguna diputación está legitimada para tomar decisiones sobre una bandera autonómica, y menos para hacer uso del luto oficial como medida de protesta.
Una bandera se viste de luto cuando una circunstancia trágica afecta a la colectividad a la que representa, no cuando un partido político se siente contrariado. Es una cuestión de respeto por los símbolos y los ciudadanos que creen en ellos.
Este es sólo un ejemplo más del uso indebido de la figura del luto oficial aplicado a las banderas, que vemos continuamente en las fachadas de los edificios públicos, aunque en la mayoría de los casos ocurre por desconocimiento.
¿Pero cómo debe vestirse de luto una bandera?
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